Cuando decidimos montar nuestro propio servidor de juegos, ya sea para una partida privada de Minecraft con amigos o para gestionar una comunidad masiva en Rust o ARK, la primera duda que surge siempre es la misma: ¿Qué hardware necesito?Solemos obsesionarnos con la Memoria RAM (y con razón), pero el verdadero cerebro de la operación es la CPU